Cronica de Arctic Monkeys @ Palau Sant Jordi, Barcelona (28-01-12)

Publicado el Viernes, 3 de febrero de 2012, por Raúl García

Después de cinco conciertos del mismo grupo, hay poco lugar para la sorpresa. Los Arctic Monkeys no son diferentes en esto. El concierto del pasado sábado en el Palau Sant Jordi, de Barcelona, no deparó ninguna sorpresa. Todo fue según el  guión establecido, tocando las canciones que normalmente tocan y sin cambiar demasiado el orden, aunque en esta ocasión arracaron con Don’t Sit Down Cause I’ve Moved Your Chair, una de las canciones más rockeras de su Suck It and See.

Como siempre, tocaron temas de sus cuatro discos y, una vez más, mayor peso de su segundo disco, Your Worst Favourite Nightmare, y su último disco, el cual siguen presentando en una extensísima gira. Se permitieron el lujo de tocar una cara B, como es Evil Twin. Me sorprendió que sólo tocaran Crying LightningPretty Visitors, deHumbug. El tecer disco de los de Sheffield es un poco como el buen vino y gana con los años. De las excesivas críticas iniciales, se ha pasado a hablar de él como un gran disco y por eso me choca que hayan sacado del setlist hasta Cornerstone. La finalización con 505, incluyendo a Miles Kane en el escenario para tocar la guitarra, al igual que en la versión de estudio, era el momento que más esperaba. Marca el final del concierto, pero siempre que está Miles cerca, se sube al escenario. Sin embargo, he de decir que esta canción fue un bajón, porque estaba fatal ecualizada, y apenas se oía a Alex Turner cantar.

En cuanto a la presencia, he de decir, que desde la primera actuación que vi en el FIB en 2007, no es ni siquiera reconocible. De cuatro chicos tímidos, con un cantante que apenas hablaba ni se movía, aunque tocaban como los ángeles, han pasado a ser gente que llena un escenario, maneja al público, y sabe llevar un concierto. Cada concierto que pasa digo lo mismo, pero en este ya lo dejaron muy claro, con un Alex Turner con una presencia mucho más potente que nunca. Igual es el look rockabilly lo que le ha dado la confianza en si mismo -aunque parezca más probable que sea la experiencia y unos cuantos números uno a sus espaldas-, pero el caso es que el cantante de los Arctic Monkeys ha cambiado para mejor. Aun así, he de decir que me dolió un poco que no confiara en que el público barcelonés cantara, antes del bis, la primera estrofa de When the Sun Goes Down, cosa que normalmente delega en la gente. Además, en el bis se le vio un pelín desganado, en contraste con lo que se había visto hasta ese momento.

Y ahí llegó el punto más criticable del concierto, y con lo que seguimos muchos ofendidos. No era un concierto precisamente barato, y hablamos de un grupo que tiene cuatro discos a sus espaldas. Me parece un poco ridículo que tengan la falta de respeto de tocar sólo 1 hora y cuarto, que incluyendo paradas entre canciones y en el bis, nos da como una hora de concierto, a tres minutos por canción. Ni en festival he visto un concierto suyo tan corto. Es una cosa que se han de mirar, porque si quieren se recordados como unos grandes, necesitan dar conciertos un poco más largos. Con media hora más, no hubiera tenido absolutamente nada malo que decir del concierto.

Lo que pasa es que son los Arctic Monkeys, las canciones son enormes, y ellos son muy buenos, con lo que aunque estuvieran tocando poco más de una hora, valió la pena hasta el último céntimo, pero se quedan con la asignatura de la duración para las recuperaciones en septiembre, si quieren sacar ese sobresaliente que se merecen.

 


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