Tame Impala

Publicado el Miércoles, 29 de junio de 2011, por Raúl García

Llevo tanto tiempo dejando pendiente hablar de los señores Tame Impala, le he dado tantas vueltas a qué contaros sobre ellos y les tengo tan oídos, que ya no sé ni por donde empezar, pero si sé que hay dos motivos por los cuales no lo puedo retrasar más: un club de fans de Tame Impala en Barcelona –a quién va dedicado este review-, me tiene amenazado de muerte si no lo escribo ya, y sobretodo, se acerca el FIB y ellos tocan en la noche del sábado. Si eres uno de los afortunados que irá al festival por excelencia de España, no te puedes perder a este grupo de tres niñatos australianos sin complejos y que con su primer disco Innerspeaker, han conquistado a un servidor. Fácilmente mucha gente les conozca ya, pero por si acaso nunca viene mal hablar de ellos.

Tame Impala es básicamente un grupo de rock psicodélico. Son capaces de hacer ritmos ultra pegadizos y extenderlos durante largos ratos sin que se haga pesado ni un solo segundo de cada una de las canciones. Una buena voz, acompañada de dos guitarras geniales, y un bajo y un batería

Su primer EP, lanzado en 2008 ya era un claro adelanto de lo que se venía. Dos canciones muy destacables: Desire Be, Desire Go y, sobretodo, Half Full Glass of Wine. La primera con un momento progresivo a mitad de la canción que hace que nos sumerjamos de pleno en ella, y la segunda, una lección de como hacer rock psicodélico, con una guitarras excelentes y una batería seca y efectiva.

El año pasado, por fin lanzaron su álbum debut, Innerspeaker, desde el primer corte del disco, It’s Not Meant To Be, me llegan recuerdos de los Beatles, los Doves o de los mismísimos Pink Floyd, por no hablar de muchos otros como Kula Shaker, y hasta en algún momento Simon & Garfunkel, aunque realmente podría estar un rato comentando grupos, porque lo primero que hay que decir –y quizás es por donde debería haber empezado- de Tame Impala es que no hacen nada realmente nuevo. Pero lo que hacen, lo hacen muy bien.

Otra canción muy destacable es Lucidity, con un ritmo que, una vez más, nos hace fluir con la música y perdernos en ella. Realmente podría destacar muchas canciones más del disco –por no decir todas-, Jeremy’s Storm, Expectations, o Bold Arrow of Time, pero me voy a quedar con la que cierra el disco: I Don’t Really Mind, con el mejor estribillo de Innerspeaker.

Ahora mismo, están a punto de publicar su segundo disco  -o eso llevan diciendo ya una temporada-, y la verdad es que después de ver el descaro con el que han grabado su primer disco, no puedo esperar más a escuchar su segundo trabajo, para el que ya se han puesto el listón muy alto. Tampoco puedo esperar más a verles en directo porque, aunque ya me queda poco, me viene de buenas referencias que en directo incluso mejoran.

Igualmente, hablar de Tame Impala no tiene sentido, cuando puedo dejaros con un vídeo –Expectations, como vídeo me parece el mejor-, y un enlace a su web:

Página Web Oficial: http://www.tameimpala.com/

MySpace: http://www.myspace.com/tameimpala


¡Compra música y mucho más en FNAC

Responder

Deja tu comentario y sé respetuoso con los demás