Arcade Fire – The Suburbs

Publicado el Miércoles, 4 de agosto de 2010, por Raúl García
Arcade Fire - The Suburbs

Las Ocho portadas de The Suburbs

Espectacular. Genial. Brillante. Increíble. Inmejorable. Grandioso. Podría seguir utilizando adjetivos exagerados para describir el nuevo disco de Arcade Fire, pero realmente sería redundar en que es un disco sencillamente perfecto.

Quizás tenga una cierta tendencia a exagerar cuando hablo de un grupo o de un disco que me gusta, pero en esta ocasión creo que, en todo caso, me voy a quedar corto. Y es que hacía mucho, muchísimo tiempo que no oía ni veía algo igual, ni encontraba un disco que me hiciera sentir igual.

Desde la(s) portada(s) del disco, y la producción del empaquetado, hasta el dibujo del CD que parece un vinilo, el disco respira autenticidad y grandeza. Antes de meterlo en el reproductor de CD ya sabes que va a ser un gran disco, y no es sólo porque sea Arcade Fire. En su tercer trabajo alcanzan un nivel superlativo.Arcade Fire

Es un disco con dieciséis canciones. Acostumbrados a las catorce de toda la vida y a que últimamente lo hubieran reducido a diez canciones, The Suburbs es un disco con el que en ningún momento tenemos la sensación de haber pagado de más, de hecho, un euro por canción, y viendo las canciones que son, me parece un regalo.

El disco empieza con The Suburbs, el primer single del disco, una canción que puedes escuchar decenas de veces seguidas sin que canse ni una gota. Una guitarra que va fluyendo por toda la canción, con una voz espectacular y una letra que parece que te estuviera contando una película. A continuación Ready To Start, empieza a animar el cotarro y el disco empieza a avanzar y a enganchar, va avanzando con sus múltiples instrumentos, con su tremenda sonoridad y con sus  múltiples matices en cada canción. Para cuando llegamos a Empty Room, nos ponemos a botar, y nos damos cuenta de que llevamos moviendo el pié en todo lo que llevamos de disco.

Personalmente, cuando llegué a Month of May, canción que también habíamos escuchado ya como parte del single de avance, ya estaba en éxtasis. We Used To Wait nos deja un pianArcade Fireo que se te mete en la cabeza y no quiere salir. Después, dos partes de Sprawl, una primera calmada, y una segunda animada, y el toque final con la segunda parte la primera canción del disco.

Tras esto, repeat, y a volver a empezar. Y me parece que voy a estar así una buena temporada, porque si era difícil que Arcade Fire superara el listón que había dejado en lo más alto con sus dos primeros discos, ahora se han puesto un reto imposible para su cuarto disco.

En conclusión, un disco largo y bueno, al que no le falta ni le sobra ni una sola nota y que no puede dejar frío a nadie. Será muy complicado, por no decir imposible, que ningún disco lo supere este año. Una última nota, no menciono todas las canciones porque si no esto sería un libro más que una review del disco, pero todas y cada una de ellas merecerían mención especial…. las dieciséis.


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